--¿Quieres música de fondo? ¡Ve al final de la pág! --

martes, 24 de noviembre de 2009

Queen Charlotte Track, 70km, 3 dias

El ferry me deja en la ciudad de Picton, en la isla sur. Picton es una pequeña localidad con una bonita bahía, y es lo único que tiene, pero lo conservan muy bien. Me alojo en Towbstone backpackers, uno de los mejores hostales donde he estado hasta ahora, aunque por lo que he oído, en Picton todos los hostales son mas que decentes. El alojamiento incluye incluye toalla de baño y desayuno, además el hostal está en perfectas condiciones. El único inconveniente es que está un poco alejado del centro, es decir, tengo que caminar 10min, y en frente esta el cementerio, pero incluso el cementerio resulta un lugar agradable por donde pasear. En Picton voy a estar una noche y después haré el Queen Charlotte track, en Marlborough Sounds.


Queen Charlotte track es un sendero que pasa a través de una cordillera rodeada a ambos lados por el océano, lo que aquí conocen como los Sounds, es decir, canales de océano entre dos masas de tierra. El sendero tiene una longitud de 70km y puede recorrerse entre 3 y 5 días. Hay varias compañías que te transportan en barco al inicio del camino y luego van dejando tu equipaje en cada punto en el que vas a pernoctar, por lo que solo tienes que cargar con lo justo para pasar el día.

El punto de partida es Ship Cove y el punto de recogida Anakiwa. A las 9:30 de la mañana del viernes el barco nos deja a dos chicas (ya debéis imaginar de donde son a estas alturas del blog) y a mi en Ship Cove, es el inicio del sendero. Al principio camino junto con las chicas, pero no son precisamente Usain Bolt, y el tramo que tienen que recorrer es justo la mitad del mio, así que las dejo atrás. A partir de ahí sigo mi camino solo, durante horas, es difícil encontrarse gente, además no estamos en temporada alta.
La vegetación aquí es muy parecida a la zona de Coromandel donde estuve haciendo wwoofing, osea, la jungla, miles y miles de arboles Ponga. El Ponga es un árbol semejante a una palmera, sus ramas están enrolladas al principio y poco a poco se van desenrollando y se va formando la rama. De vez en cuando veo pequeñas playas aisladas y desiertas. Sigo caminando solo, no hay nadie delante mio y tampoco me sigue nadie.
























Hacia las 19:00h llego al hostal, bueno, a casa de Noeline. Noeline es una mujer de unos 80 años, viuda desde los 65, vive sola en esta casa, es su hogar. Me recibe con unas rebanadas de pan con mantequilla y un café. Tesa he llegado la primera, ella está recorriendo solo una parte del sendero y lo hace en bici. 10min mas tarde llega Rafael, de Polonia. Nos sentamos en el salón, estamos cansados, han sido muchas horas caminando. Mientras disfrutamos del café y el pan con mantequilla, Noeline nos cuenta sus batallitas. Cuando su marido falleció se dedico a viajar sola, a partir de los 70, y desde entonces no ha parado, ha recorrido medio mundo. Incluso los periódicos locales y alguna revista de viajes le han dedicado un pequeño reportaje. Estuvo en España, en Marbella.


A la mañana siguiente, tras un desayuno fuerte me despido de Noeline, me da dos besos, eso lo aprendió en España. Rafael y yo seguimos nuestro camino, juntos al principio pero al cabo de un rato nos separamos, creo que ambos queremos disfrutar del camino en solitario. Toca ascensión, debemos subir a 400m, pero una vez arriba las vistas lo merecen. En este tramo hay algo mas de tráfico, conozco a una pareja de holandeses en bicicleta, ¿que raro verdad?. Es el segundo día caminando y se nota, las plantas de los pies empiezan a doler. Mas adelante me encuentro una grupo de australianos de avanzada edad, están haciendo un pausa y comiendo algo, me ofrecen chocolate y acepto encantado, me quedo charlando un rato con ellos.




Llegamos a Punga Cove antes de lo esperado. Nuestro alojamiento aquí tiene vistas a una pequeña bahía. Los propietarios son una familia que viven en la planta superior de la casa, la planta inferior la han habilitado para clientes. Esta en buenas condiciones y tiene buenas vistas, pero aún y así es algo caro. Rafael y yo somos los únicos invitados hasta que llega una pareja, el de Alemania ella portuguesa.




En el tercer y último día el terreno es llano, por lo que cubrimos la distancia con relativa facilidad. Me tomo un café al llegar porque me lo merezco y porque yo lo valgo. Tras el café, Rafael y yo nos tumbamos en el césped a descansar mientras esperamos que el barco nos venga a recoger y nos lleve de vuelta a Picton.
 


martes, 10 de noviembre de 2009

Lo que el viento se llevó...en Wellington

Me voy de National Park para llegar a la ciudad donde el viento nunca deja de soplar, Wellington. Salimos a las 09:00 de la mañana y llegamos a las 14:00 a la capital. El resto del autobús se aloja en un backpacker diferente al mío, yo voy a quedarme una noche en Welliwood, siguiendo el consejo de Dale. Dale es la mujer que me ayudó a ganar el ticket de bus, y ahora se ha ofrecido a hospedarme en su apartamento, que esta justo al lado de Welliwood backpacker. El problema es que ella no llega hasta mañana, por eso tengo que quedarme la primera noche en un hostal.






Welliwood se diferencia de los demás porque el edificio se asemeja a una cebra, esta pintado con rayas blancas y negras. A parte de esta excentricidad, ofrece conexión a Internet gratuita, muy importante.


Recurriendo a los tópicos diré que el mundo es un pañuelo; en mi habitación tengo como compañero un primo de Julio (Julio y Karina, wwoofers en el Spa de Sol), que coincidencia... también tengo como compañera una yankee (con perdón), de Atlanta, se llama Rachel. Imparte clases de tenis y esta buscando un piso para mudarse, quizá puedo ayudarla ya que Dale se ha quedado sola en su apartamento y a lo mejor hay una oportunidad. A la mañana siguiente me voy a dar un paseo por Wellington con Rachel, me acompaña primero al I-site (puntos de información que pueden encontrarse en cualquier localidad de NZ), y luego nos vamos a tomar un café. Me lleva a una cafetería que esta en Cuba street, donde se encuentran la mayoría de los restaurantes, bares, pubs y cafés de la ciudad. La cafetería esta ambientada en Cuba, esto no os lo esperabais eh. Tiene una pequeña terraza en la parte posterior que hace que te sientas en Cuba, música cubana, posters de Che Guevara, etc... Yo me pido un café y un croisant, no puedo evitarlo, ya no me acuerdo cuando fue la última vez que comí un croissant, y tienen muy buena pinta.

Una hora después dejamos la cafetería, Rachel tiene cosas que hacer, así que yo me voy a Mount Victoria, desde donde hay unas bonitas vistas de la ciudad. Se puede coger el autobús, pero recomiendo hacerlo caminando. Es una caminata de una media hora que vale la pena.



He quedado con Dale a las 17:00 en la portería de los apartamentos, en realidad es un apart-hotel. Me enseña el piso corriendo porque tiene que marcharse de nuevo. Es como un hotel, tengo mi propia habitación con cama de matrimonio, toallas para el baño, salón grande con TV de plasma...¡Gracias Dale!



El resto de la semana la dedico a pasear por la ciudad. Hay un museo gratuito muy recomendable llamado Te Papa. Es un museo sobre Nueva Zelanda, su historia, fauna, flora, geografía, etc...además es interactivo. Hay una zona dedicada a la actividad sísmica de las islas donde hay un simulador de terremotos. Es una casa donde uno puede entrar y sentir un terremoto en el interior cuando empieza a temblar, estilo atracción Port Aventura para que os hagáis una idea. Luego hay otra que me gustó mucho, es una sala que representa la bodega de un carguero, esta repleta de cajas y todo tipo de mercancía, la misión es buscar cualquier animal que haya escondido y que pueda suponer un peligro una vez entre en territorio Neozelandes. Tienes que ir abriendo cajas, bidones, cajones, armarios... con sonido ambiental y todo, tiene gracia.



a sala de visuales es interesante. Una de las paredes es una pantalla todo a lo largo, en el otro lado de la sala hay unos ordenadores con todo tipo de imágenes de NZ. Uno puede elegir las que quiera y subirlas a la pantalla, creando así tu propia imagen del país y gracias a un mando a distancia las colocas en la pantalla en la posición que desees. Pero no solo puedes subir imágenes que haya en el ordenador, si no que también puedes hacerte fotos a ti mismo y subirlas con el resto. Estuve entretenido un buen rato en esta sala la verdad.






El sábado es noche de Halloween, todo el mundo se disfraza. Me voy a Welliwood y me reúno con Rachel y los demás para tomar unas cervezas. Un par de horas después salimos para ver la vida nocturna. Todo el mundo esta disfrazado y la gente va loca por las calles. Nos vamos a un club, ya no me acuerdo cuando fue la ultima vez que salí de fiesta, no lo echaba de menos, y ya veo porque. Todo es muy al estilo ingles; chicas con mini faldas y hace un frío que te congelas, todos bebiendo cerveza como cosacos y haciendo el payaso. Después de ver dos chicos cambiarse el disfraz, ropa interior incluida, delante de toda la discoteca, decido que es un buen momento para irme a dormir.

El domingo por la mañana Dale me deja una nota encima de la mesa – Hay una mercado con fruta fresca al lado de Te Papa, abierto hasta la 1 pm, saludos, Dale.
¿Por qué no? Me doy una ducha y me voy al mercado. Todos sabemos lo que es un mercado de los domingos. Me doy un paseo entre las frutas, verduras, pan, carne, puestos de bocadillos, puestos de comida orgánica, todo tiene buena pinta. Yo aprovecho para comprar un poco de fruta. Lo que tiene de diferente este mercado es que puedes comprar pescado fresco, y tan fresco, lo compras directamente a los pescadores que están en el barco atracado en el muelle.



El miércoles dejo la capital para cambiarme de isla, me voy a la isla sur. Le dejo a Dale una nota de agradecimiento junto con una botella de vino y una tableta de chocolate, he notado que no puede resistirse al cacao, además la invite a desayunar el tercer día, así que creo que he pagado mi estancia sobradamente. Tengo que coger el ferry muy temprano, con la compañía Interislander, cuesta unos 30€ y 3 horas cruzar el estrecho. Cuando llego a la terminal resulta que me he equivocado, la mía esta unos 20min mas caminando. Voy muy justo de tiempo y cargado con demasiado peso, después de caminar casi media hora me encuentro a las afueras de la ciudad, no puedo cruzar por la autopista y ya ha pasado la hora de embarque.
Estoy sudado, cansado y furioso, el próximo barco sale dentro de 6 horas...intento calmarme y aceptarlo. Vuelvo a la ciudad para coger un taxi que me lleve a la terminal para cambiar el billete.

Llego a la terminal, esta vacía, pero es entonces cuando oigo la voz de la salvación, una chica detrás del mostrador me dice que me de prisa, ¡Come on! ¡Come on! Le doy mi nombre y dejo la maleta en la cinta, pero la puerta de embarque ya esta cerrada así que tengo que pasar al otro lado del mostrador. Salgo del recinto y voy a parar al camión que lleva todo el equipaje. Me subo y conozco a Harry, el conductor. Ya puedo respirar, lo he conseguido. No esperaba coger este barco y al final mira por donde acabo embarcando en el ferry por la entrada de los VIP, o también llamada, entrada de mercancías.


¡Hasta la próxima aventura!

martes, 3 de noviembre de 2009

Región volcánica de National Park

Me levanto el sábado temprano ya que el bus me recoge a las 07:30 de la mañana. Voy a viajar hasta el parque nacional de Tongariro con una compañía de autobuses que se llama Straytravel.

Gracias a una clienta que conocí el primer fin de semana en Mana, he ganado un pase para dicha compañía que recorre la isla norte pasando por varias ciudades, empezando en Auckland y acabando en Wellington, y uno puede subirse y bajarse las veces que quiera. La verdad es que la mujer fue muy amable, me dijo que cada semana hay un concurso en el que se sortea uno de los diferentes pases que tiene esta compañía, ella lo hizo una vez y ganó. El concurso se basa en una pregunta que hay que responder, la mía era bastante difícil la verdad: ¿Cuál es el pájaro mas conocido de Nueva Zelanda? Bien, tras una búsqueda exhaustiva respondo la pregunta y al día siguiente recibo un correo electrónico, ¡soy el ganador de la semana!



Bueno, volviendo al sábado, me levanto temprano y desayuno. En el salón hay una chica durmiendo en el sofá y dos chicos mas rondando por la cocina. Cuando vuelvo a la habitación y cierro la puerta veo un letrero en el que no había reparado antes, y dice así: Acuérdate de dejar la llave en recepción y recuperar el depósito de la misma la noche anterior si vas a marcharte temprano a la mañana siguiente.

Supongo que ya es demasiado tarde. Le dejo a Ross (propietario del hostal) el depósito como regalo y la llave en el pomo de la puerta.

Afortunadamente no tengo que esperar mucho tiempo en la calle antes de que llegue el bus, menos mal porque hace un poco de frío a estas horas. El conductor se baja del autobús y mientras me ayuda con la maleta me pregunta si voy a hacer el Tongariro Crossing – una excursión hacia la cima del monte Tongariro, 2.000 metros, unas 8 horas aprox. - bueno, desde luego mi intención es hacerla, ¡¡pero no pensaba hacerla hoy!! por suerte tengo comida en la mochila, agua y llevo ropa adecuada, ademas hace un día buenísimo, así que me uno al grupo. Al llegar a National Park, el pueblo cercano a Tongariro, nos equipamos con Chaquetas, guantes, gorro y un pico. Estamos listos para la escalada. Volvemos al bus para dirigirnos al punto de partida.







La excursión empieza con terreno llano y volcánico, siguiendo el curso de un río. A ambos lados del camino se extiende un desierto de rocas y piedras con algunos brotes de vegetación. Llegamos al primer pit stop, momento para hidratarse y comer algo. A partir de este punto empezamos a ascender, al mismo tiempo notamos que las temperaturas van bajando. Se han construido pequeños tramos de escaleras de madera que ayudan a la ascensión.


Al llegar arriba contemplamos el valle que dejamos atrás así como el Tongariro. El monte Tongariro es uno de los tres volcanes activos que hay en esta zona, hace varios años entró en erupción causando destrozos de cierta importancia. De nuevo hidratarse y comer algo. Seguimos caminando, a nuestra derecha tenemos el volcán y junto a él un pequeño lago. Vamos viendo las primeras nieves.
La ascensión comienza ahora, cada vez hay mas inclinación y el suelo es resbaladizo, pero conseguimos llegar a la cima. Desde aquí divisamos el Tongariro junto con el lago y si avanzamos un poco mas tenemos dos pequeños lagos hermosos de color esmeralda. Nos falta llegar a la cima del Tongariro, es el último tramo de ascensión, pero vale la pena.






















































 Desde arriba se contempla a lo lejos la ciudad de Taupo con el lago, el parque nacional y el resto de los volcanes.

Descansamos y tomamos fotos. Ahora toca el descenso. Yo pensaba que caminaríamos sobre nuestros pasos, pero resulta que no. El guía nos indica que tenemos que bajar por una de las caras de la montaña, dejándonos deslizar. Al principio es divertido, pero se vuelve un poco mas peligroso cuando ademas de nieve hay rocas, un caída puede significar empezar a deslizarse montaña abajo sin control. Sorteamos la primera parte, ahora la nieve se sustituye por grava, piedras y barro, también resbaladizo, muy fácil torcerse un tobillo o fracturarse algún hueso en una caída. Encuentro la mejor manera de bajar, me pongo perpendicular a la montaña, y voy dando saltos, utilizando el pie izquierdo para frenarme, es mucho mas fácil ,rápido y seguro. Ahora estamos en terreno volcánico otra vez, el descenso es más cómodo, pero aún no hemos llegado al final. Hacemos la que será la última parada para picar algo. Tras este pit stop se extiende un desierto ante nosotros, en el horizonte se pueden ver lugares donde esta lloviendo por las cortinas de agua. No hay ruidos, no hay animales, no hay nada, solo el parque natural y nosotros.





 8 horas son las que hemos necesitado para llegar a los 2.000metros del Tongariro, me siento algo cansado, pero es soportable. Es una de las mejores caminatas de Nueva Zelanda, y me ha encantado. Es apta para todo el mundo, solo tienes que encontrar tu ritmo de ascenso y se consigue fácilmente. Para todo aquel que quiera viajar a NZ le recomiendo que haga el Tongariro Crossing, no se arrepentirá.

Por cierto, he conseguido el visado, creo que voy a quedarme unos días en este país...

lunes, 26 de octubre de 2009

Rotorua - huevos podridos y Taupo - 12.000ft

Lunes 19 de Octubre. Me dirijo hacia el sur, Rotorua, una ciudad conocida por su actividad geotermica con varios Geisers en los alrededores. Son 4h de viaje por carretera, voy a hacer auto-stop, pero Caroline se ha ofrecido para llevarme hasta Tairua. Caroline es una holandesa residente en Nueva Zelanda que ha venido de wwoofer para el fin de semana. Vive en Auckland, pero quiero hacer un rodeo por la costa y a mi me va perfecto. A mitad de trayecto nos paramos para tomar algo, la invito a un café, como agradecimiento. El bar esta en mitad de la nada, a lado de la carretera, con un gran jardín como terraza y una tienda en la que venden productos elaborados por ellos mismos. Es muy común encontrase este tipo de tiendas/cafés en mitad de la nada.

Llegamos a Tairua tras una hora y media de viaje, nos despedimos con un abrazo y le dejo una tableta de chocolate en el asiento. Y aquí estoy, en la salida del pueblo con la mochila en el suelo y el pulgar en alto, durante 15min, 30min, 45min... hasta que a los 60min se para una furgoneta. El conductor, David, es un hombre de unos 45 años, se dirige a Tauranga, no podía haber encontrado un transporte mejor ya que Tauranga esta a unos 40min de Rotorua. La parte trasera esta llena de productos higiénicos. David es hijo de madre Galesa, esta casado, tiene 3 hijos, y le gustaría retirarse en Australia, cerca de Brisbane, al parecer hay unas playas preciosas en esa zona. Hacemos un cambio de furgoneta en Tauranga y me deja en mitad de un cruce muy transitado.

Vuelvo a estar en la carretera con el pulgar en alto. Espero 30min hasta que me recogen de nuevo. La pick up había pasado de largo poco antes, pero por algún motivo ha regresado ha recogerme. El conductor es un hombre con su hija pequeña de copiloto, le ofrezco una galleta de chocolate, pero me la rechaza, que desilusión... solo puede dejarme unos km mas allá, pero algo es algo. Hago mi tercera escala, esta vez apenas espero 10min. No recuerdo su nombre...también esta casado, su mujer quiere visitar España, el se dedica a la construcción y a decir tacos constantemente, pero no me voy a quejar ya que me deja en la puerta del hostal. A todos les pago con las fabulosas galletas de chocolate de Erin y parecen contentos, ha sido una buena moneda de cambio.

Aún tengo la tarde libre, la dedico a pasear por la ciudad, bueno, mas bien por el pueblo. En Nueva Zelanda, salvo Auckland, Weelington, Christchurch y quizá alguna ciudad mas que desconozco, el resto no son más que pequeñas poblaciones. Llego hasta el lago Rotorua, me siento en un banco y me como un kebab, hace frío, mucho frió la verdad, y se supone que en la isla del sur es todavía peor, y yo voy en esa dirección.

En General Rotorua me decepciona, al día siguiente me voy a Te Puia, a ver los Geisers, aquello parece Port Aventura, salvo el Geiser lo demás es un numero de circo, Maoris en concierto en las casas con la clásica construcción de antaño y bla,bla,bla....parece un parque temático. Ademas, la ciudad apesta, con perdón, a huevo podrido, debido dioxido de azufre que se desprende de los puntos termales. Ya me habían prevenido, pero yo estaba empeñado en ver los Geisers...pues aquí los tenéis, con la foto es mas que suficiente, creedme.









El miércoles me voy a Taupo. Llego con un día soleado, pero sigue haciendo frío y viento. Se repite la historia, me voy a dar otro paseo por el lago Taupo, pero esta vez es diferente. Hace un sol radiante, el lago es enorme y al fondo se divisa las cordillera volcánica del Tongariro, con nieve en las cumbres. El paseo es muy largo, me siento un rato en la orilla del lago para tomar el sol, me gusta este lugar.





Taupo es famosa por los saltos en paracaídas. El último registro indica que se realizaron mas de 30.000 saltos al año, lo que la convierte en la capital mundial del paracaidismo, ademas, las vistas desde el aire son únicas, el lago Taupo y la cordillera volcánica del Tongariro. Así que...como decía la canción, “...solo se vive una vez...”. Hago la reserva en un punto de información que hay en la ciudad, voy a hacer un salto de 12.000 pies con 45s de caída libre, ¡¡¡¡yuju!!!!! de repente tengo una ilusión y excitación tremendas, saltar en paracaídas es una de esas cosas que quería hacer algún día en mi vida, ¡et voilà! Lo reservo para el día siguiente a primera hora de la mañana.

Conozco los primeros españoles desde que llego a NZ, bueno, españolas, de Madrid y de Salamanca, se alojan en mi hostal. Tienen un mes para viajar por NZ, así que lo suyo es una carrera a contrarreloj. Las acompañan tres franceses, dos chicas y un chico. Charlamos y tomamos vino en el comedor. Rainbow Lodge, así se llama el hostal, tiene un comedor acogedor y es muy fácil conocer gente, aunque no hay mucho donde escoger, todo son alemanes...antes de empezar los estudios universitarios se van de viaje un año.

Jueves, el gran día, pero las condiciones meteorológicas son adversas, esta totalmente nublado, así que voy a tener que esperar, probablemente hasta el día siguiente.
Aprovecho el día para ir a ver las Waikato Falls. Es una caminata de 2h siguiendo el río Waikato hasta las cataratas. No son especialmente grandes, pero es un bonito paisaje. Empieza a llover, me vuelvo a hostal para comer algo y descansar.






Viernes, el gran día, esta vez si, nada me lo va a impedir. Un furgoneta me recoge en el hostal hacia las 11h. No soy el único al que han engañado, me acompañan una chica de Grecia, y una pareja de Inglaterra. Durante el trayecto rellenamos un pequeño formulario, se me ocurre leer la parde posterior – condiciones – y dice así...firmando este documento soy consciente de los riesgos que corro, el paracaídas puedo no abrirse y por lo tanto sufrir lesiones o causarme la muerte....ahora me siento mejor.

Llegamos al aeródromo, nos hacen una pequeña introducción y nos invitan a pasar a la siguiente sala. Vemos un video explicativo, y llega nuestra hora, nos llaman por el altavoz, nos toca saltar...
Nos enfundamos el mono, arnés, gorro, gafas y guantes. Todo el satff es muy simpático y cool, ya os podéis imaginar, son muy “guays” todos.Mi compañero de salto se llama Darcy. Todos estamos listos, subimos a la avioneta. Primero entra el monitor y yo me siento delante de él. Despegamos y empezamos a ascender, no aguanto mas, tengo que ir al baño, es decir, me estoy meando encima (perdón por la expresión). Yo voy a ser el segundo, la primera en saltar será la chica inglesa, y su cara lo dice todo. Llega el momento, la chica se sienta en el borde de la puerta, y de repente, sin mas, desaparece, visto y no visto.
Me toca....me siento en la puerta, mis piernas están colgando en el aire, tengo que doblarlas hacia atrás. Torcemos la vista a la izquierda por un segundo para la foto de salida, listos. Echo la cabeza hacia atrás, debemos tener una postura en forma de “plátano” como dicen ellos, piernas y cabeza hacia atrás. Y Saltamos...en un par de segundos estamos en posición horizontal y entonces empiezo a sentir que descendemos a una velocidad brutal (200km). Intento gritar, pero al abrir la boca el aire me la deforma por completo. Es increíble, pero todo pasa muy rápido y de repente se abre el paracaídas, es en ese momento es cuando puedo contemplar el paisaje. Han sido solo 45s, pero ha sido excitante, ¡quiero repetir!






Por la tarde me relajo en el hostal, conozco unas chicas alemanas, charlamos y bebemos vino. Mañana me voy hacia National Park. Me ha gustado Taupo, ha sido una buena inyección de adrenalina. A ver que mas me depara el viaje.


sábado, 24 de octubre de 2009

Mana llega a su fin

Después de un mes y 3 días, muy a mi pesar, mi tempo en Mana se ha acabado. En las dos últimas semanas hemos tenido dos grupos de clientes y ambos venían con un mismo objetivo: Silencio. Su intención era meditar, y por eso había momentos que requerían el máximo silencio posible. Pero eso no ha sido ningún inconveniente, salvo por el hecho de que no podía jugar a baloncesto.

Antes de que llegue el primer grupo de clientes nos damos un homenaje y hacemos unas pizzas para cenar. Julia tiene familia en Italia y ha viajado varias veces al país, así que ella es la profesional haciendo la masa. Las pizzas tienen que ser vegetarianas, y una de ellas sin queso, ya que Erin no puede comer ningún alimento que provenga de los animales. Al final las pizzas nos salen buenísimas, ponemos todo tipo de ingredientes: ajo, cebolla, pepinillos, espinacas, tomate,etc. Nos las comemos alrededor del fuego, como si las hubiéramos cocido en un horno de leña.

Ha llegado otra wwoofer nueva, de Alemania, para variar. Se llama Katja, es de Weimar. Ha llegado aquí gracias a Hannes. Se conocieron viajando, a ella se le averió el coche y tuvo que hacer auto-stop, Hannes la recogió. Fue él quien le comento que podía venir a Mana, ya que ella no dispone de fondos para seguir viajando de momento.

Hannes se marcha justo el día después de que llegue Katja. Yo me voy a casa de Sol para cenar y despedirme. Voy a echarle de menos, nos llevábamos bien, podríamos viajar juntos por NZ perfectamente, quién sabe, quizá nos reencontramos. Para cenar tenemos sopa de verduras, muy picante, aquí utilizan mucho el jengibre, yo ni siquiera lo había probado antes de llegar a NZ. Acompañamos la sopa con una botella de vino australiano de Hannes. Katja también ha subido para ver a su compatriota alemán. Después de cenar y charlar un rato, Katja y yo nos volvemos a Mana, Sol, Hannes, Karina y Julio se quedan bailando música house en la cocina.

El lunes 12 de octubre se realiza el men's group en casa de Sol. Como su propio nombre indica, es una reunión solo para hombres. En realidad esto no es mas que la previa, porque la verdadera reunión se hace en noviembre y dura 4 días, me gustaría asistir, pero no va a poder ser, por esas fechas espero estar en la isla del Sur. El punto de encuentro del mens group es en casa de sol. Han venido 4 personas, a parte de Martin, Julio y yo. Resulta que uno de ellos tocaba el saxo en una de las bandas la noche que Martin y yo acabamos en Colville por accidente. Sol propone que todos hagamos una pequeña presentación de nosotros mismos, además nos explica el motivo de esta reunión. El objetivo de estas sesiones es averiguar o tratar de conocer mas en profundidad que somos cada uno de nosotros como hombres y que podemos aprender del resto. Raras veces los hombres se abren entre ellos y expresen sus sentimientos, y esto es precisamente lo que se intenta hacer.

Dos noches mas tarde vuelvo a casa de Sol, estaba vez para hacer una cena de despedida para mi. En realidad quería agradecer a Sol como se ha portado conmigo, por eso he comprado dos botellas de vino para compartirlas con él y con los demás, Julio, Karina, Sol y Martina. Martina es una huésped que ha venido a relajarse y descansar al Spa de Sol. Es inglesa, de Londres, ha estado trabajando como voluntaria en un proyecto social, ya ha acabado, pero aún dispone de tiempo antes de volver a su país. A parte del vino también llevo algo de cena y trozos de tarta de chocolate. El tema de conversación durante la cena es: vegetarianos o carnívoros? Envía V al 7544 si creés que es vegetariano o C al 7544 si creés que es carnívoro. Tengo curiosidad y quiero saber desde cuando Sol es vegetariano y por que. Cuando era joven y vivía en Canadá solía cazar y comer los alimentos que cazaba. Solo comía carne si era aquella que había cazado, hasta que llego el día que matar animales ya no le hizo gracia, se acabó la caza se acabó el comer carne. Por otro lado, me explicaba que los humanos tenemos un sistema digestivo y un tipo de dentadura parecido al de las vacas, caballos o gorilas, herbívoros todos ellos. Por lo tanto estamos hechos para comer hierva. Me parece muy interesante y sus argumentos tienen mucho peso, pero donde esté un buen filete...
Tras la conversación nos llevamos la botella de vino al estudio para hacer el último campeonato de ping pong.

Ya quedan pocos días para mi partida. Erin propone ir a Coromandel después de trabajar para tomar algo, probablemente sea la última vez. Recogemos a Julio y Karina en su casa, Martina también se apunta, ni siquiera se cambia la parte de abajo del pijama, ¿para que? solo vamos a la ciudad a tomar una cerveza... Repetimos bar como la primera vez, pero sin embargo los componentes del grupo no son los mismos. Tomamos un par de cervezas y hablamos de cosas sin importancia, solo queremos compartir la tarde entre amigos. Karina quería hacer unas pizzas en casa aprovechando que no está Sol (espero que no lea mi blog...) así que hacemos una parada en el super, compramos algunos ingredientes y una botella de vino. Compro la misma que la vez pasada, el único vino español que veo en el supermercado, marca Sentura, ¿Alguien conoce esta bodega? Segunda parada, en Mana, para coger mas ingredientes, entre ellos Martin y Julia, seguro que le dan un buen sabor a la velada. Estamos preparando las pizzas, está lloviendo a cantaros y Julia quiere aparcar el coche, pero se le queda atrapado en el barro. La siguiente imagen es Katja y yo empujando el coche de Julia bajo la lluvia...volvemos a la casa, Karina y los demás están preparando la cena. Al final hacemos 3 pizzas, vegetarianas otra vez, pero muy buenas. Después de cenar nos espera una sesión de cine. Un documental sobre Buenavista Social club y los componentes de la banda. Parece que lo único que tienen es la música, pero lo viven con una intensidad y pasión envidiables.

Domingo, es mi último día en este pequeño paraíso. Erin me sorprende con un regalo, una cámara fotográfica casera echa por ella misma, todo un detalle propio de Macgiver, lo mejor es el flash.
Tengo varias cosas que hacer, entre otras ir a ver a Sol y devolverle su artículo. Al poco de llegar a Mana Sol me dio un articulo traducido al castellano y me pidió que le echara un vistazo. Antes de ponernos a trabajar echamos unas partidas a petanca. Cuando vuelvo a Mana me encuentro a Erin preparando otra sorpresa en la cocina, se supone que no puedo verlo, así que me voy con los ojos tapados. La última noche la pasamos jugando a las cartas, todos parecen tranquilos, se lo están pasando bien, yo ya estoy echándoles de menos.

Lunes 19 octubre, Me voy. La sorpresa de Erin son galletas de chocolate para el viaje echas por ella misma, ya lo sabía, ya que Erin conoce mi pasión por el chocolate. Servirán para pagar a los amables conductores que me recojan en la carretera, ya que me esperan 5h de auto-stop por delante. Las envuelve en un trapo y lo sostiene con un palo de madera, ya puedo partir.

Mana ha sido sin duda un experiencia positiva. He conocido gente, he disfrutado del hermoso paisaje, de los alrededores y de la comida, aunque fueran vegetarianos. He estado aislado de la vida normal y la rutina, y eso me ha gustado, sienta bien desconectar de todo de vez en cuando. Voy a recordar este lugar y esta gente, todos han sido muy amables y cariñosos, Propietarios de Mana y Waimana, wwoofers, clientes....GRACIAS y hasta siempre...